RSS

Archivo de la categoría: santidad

“La Marihuana no hace daño”

mari-plantQuizás para algunos el titulo de este pensamiento les parecerá incongruente pero ese es el mensaje continuo de aquellos que están a favor del uso, posesión y distribución de esta yerba. Sucede que existe en los Estados Unidos un movimiento el cual desea legalizar la Marihuana tanto por razones ‘médicas’ como por razones ‘entretenimiento’. Según las últimas encuestas parece ser que la opinión popular está 45% a favor de esta propuesta y va en aumento. Junto con la aceptación social de la Marihuana está las ganancias que pueden recaudar los gobiernos en cuanto a impuestos por la venta de dicho producto.

El consumo de esta yerba ha sido clasificado como un crimen ‘no violento’ por lo cual desde hace poco algunas municipalidades han optado por (o están considerando)  simplemente dar un boleto de multa en vez de arrestar a quienes sean hallados con cantidades menores de esta droga para uso personal (Ver Fuente aquí y aquí). Como vemos, vivimos en un mundo que cada día acepta las cosas que nuestros abuelos y aun nuestros padres rechazaron. ¿Cuál debe ser la posición de la iglesia ante esta corriente que parece avanzar con tanta fuerza? Pienso que hay varios aspectos que se deben considerar para llegar a una conclusión sobre la posición de la iglesia al respecto.

¿Es pecado fumar Marihuana?

Este tema surge como producto de una reflexión sobre el pecado de la borrachera en la Biblia y el hecho de que recientemente se han propuesto la Marihuana como un tratamiento medicinal para algunas personas que sufren de dolores extremos en su cuerpo y también otras personas están haciendo campaña para legalizar el consumo con fines “recreativos”. Según la propaganda este producto “la Marihuana no hace daño” alguno ni a quienes lo usan ni a los que están alrededor. Read the rest of this entry »

Anuncios
 

Sobre lo de Dios y lo del César

Caesar-coin

Mateo 22

15 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. 16 Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. 17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? 18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19 Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. 20 Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? 21 Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. 22 Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.

El problema de los antiguos al preguntarle a Jesús si era lícito pagar los tributos al César era que ellos en realidad no querían hacerlo; hoy sin embargo no es así.

Hallo que se nos hace fácil, muy fácil de hecho, darle al Cesar lo que es del Cesar pero muy difícil darle a Dios que es de El. Si el Cesar representa lo material, el dinero, las ganancias, los placeres, la vanagloria y lo mundano, lo que es de Dios tiene una fuerte competencia .

En nuestra mente no glorificada no solo es fácil darle al César lo que le pertenece sino que también le entregamos lo que no es de el sino de Dios. Nuestro dinero, tiempo, dedicación, compromiso y esfuerzo se ven a menudo inclinándose más hacia el César y cada vez menos hacia a Dios. Esto es peligroso porque puede ser evidencia de que en realidad el amor del Padre no está en nosotros pues se nos dice:

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”. (1 Juan 2:15).

Selah

J.L. Trujillo

 

 
 
A %d blogueros les gusta esto: