RSS

Archivo de la categoría: engaños y mentiras

9 MARCAS DE UNA IGLESIA NO SALUDABLE

sick_churchARTICULO DE COALICION POR EL EVANGELIO: Por Kevin  DeYoung

Gracias a Mark Dever, muchos de nosotros nos hemos familiarizado con las 9 Marcas de una Iglesia Saludable. Si bien nunca fueron destinadas a ser la última palabra en todo lo que una iglesia debe ser o hacer, las nueve marcas han sido de gran ayuda recordando a los cristianos (sobre todo a pastores) de la sustancia necesaria que a menudo olvidamos en una época obsesionada con el estilo.

En cierto sentido, las nueve marcas de una iglesia no saludable podrían ser simplemente lo contrario de todo lo que hace una iglesia saludable. Las iglesias no saludables ignoran la membresía, la disciplina, la predicación expositiva y todo lo demás. Pero los signos de enfermedad de una iglesia no siempre son tan evidentes. Es posible para tu iglesia enseñar y entender todas las cosas correctas y aún seguir estando en un lugar terriblemente no saludable. Sin duda, hay docenas de indicadores de que una iglesia se ha vuelto disfuncional y enferma, pero vamos a limitarnos a nueve.

Aquí hay nueve marcas de que su iglesia –incluso una que cree en la Biblia, predica el evangelio, y abraza una buena eclesiología– puede ser no saludable:

Seguir Leyendo: 9 Marcas de una Iglesia No Saludable

Anuncios
 

TIENES NOMBRE DE QUE VIVES

ImagenNo hay peor crítica que se le pueda hacer a alguna persona que llamarle “muerto”. Un muerto nada puede; los muertos no piensan, no ven, ni se mueven. Todavía recuerdo cuando era niño que los jóvenes del vecindario se daban cita cada fin de semana para jugar pelota en el parque de mi barrio. Muchos de ellos eran muy buenos jugadores; bateaban, corrían, podían coger y tirar la bola con facilidad. La mayoría no tenían uniformes, alguno que otro tenía un pantalón o camisa (jersey) de pelotero, algunos tenían los zapatos pero era algo no muy común. En el parque lo importante era poder jugar.

Recuerdo sin embargo, uno de los jóvenes que llegaba con todo su equipo de pelota. Aquel muchacho tenía camisa, pantalón, zapatos (tenis), guantillas, guantes y todo lo necesario para jugar un buen juego. También tenía, bolas y varios bates. Parecía todo un profesional. Pero había un problema; aquel muchacho no era muy buen jugador que digamos y los otros se reían de el por eso. Siempre venía al juego preparado con todo lo necesario para el juego pero a la hora de batear, de correr o de hacer una buena jugada, le faltaba mucho. “Era un muerto”.

En los casos como el del joven descrito arriba, cuando había algún partido de barrio donde todos los muchachos se ponían a jugar y uno de ellos no jugaba como debía, los demás le llamaban “muerto.” Ser el “muerto” del barrio no era nada para sentirse orgulloso. Normalmente los mejores jugadores eran los ‘capitanes’ de cada equipo y decidían quien jugaría en su equipo. Ellos se tomaban turnos ‘pidiendo’ jugadores mientras los demás esperaban ser parte de la selección. Sucede que “los muertos” se quedaban para lo último.

El lado bueno de ser el muerto del barrio es que a veces hay otros más muertos que uno, y siempre hay espacio para mejorar. La práctica, un buen bateo o una buena jugada, puede hacer que otros cambien de opinión. También pude pasar por esa experiencia. A veces de manera inesperada pude dar “buen palo” que impulsaba otros jugadores hasta el ‘home plate’ o como ‘catcher’ pude evitar que el equipo contrario anotara.

En este artículo quiero hablar un poco sobre eso de ser llamado “muerto”. En realidad, todo depende de ‘quien’ nos llama muerto. No es lo mismo que se nos llame muerto por no ser muy buenos en la cancha o en el parque a que se nos llame muerto por no ser buenos en los asuntos de mayor importancia. Read the rest of this entry »

 

Empresarios del Evangelio

Otra vez se cumple este verso: “Y harán mercadería de vosotros con palabras (y liberaciones) fingidas”.   Esta noticia no nos llega como algo raro o que no supiéramos que ya estaba ocurriendo sino como una evidencia más de la falta de vergüenza que algunos llamados ‘pastores’ tienen.  Sucede que se acusa a cuatro “pastores evangélicos” en África de hacer ‘liberaciones’ fatulas en reuniones de avivamiento en Nigeria Central a fin de atraer feligreses, digo… clientes para su negocio.  Los hombres acusados de tales fechorías en vez de disculparse, mostrar arrepentimiento y pedir perdón a la gente y sobretodo a Dios, justificaron su conducta al decir que ellos solamente estaban buscando levantar la clientela para poder así vender un libro escrito por uno de los acusados.    El temor de Dios, simplemente, no está en ellos.  Son simple y llanamente “empresarios del evangelio”. Read the rest of this entry »

 
 
A %d blogueros les gusta esto: