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¿Por qué tembló la tierra en Haití?

22 Feb

Imagen tomada de: http://www.csmonitor.com/var/ezflow_site/storage/images/media/images/0114-haiti-earthquake-death-toll.jpg/7222416-1-eng-US/0114-haiti-earthquake-death-toll.jpg_full_600.jpgHace unos días atrás mientras viajaba en el carro con mi esposa camino a la iglesia le comenté el deseo que sentía de poder hacer más por la obra del Señor.  Me refiero, no a ‘hacer’ con nuestras fuerzas aunque hay quizás algo más que podamos añadir a nuestro ya muy ocupado calendario.  Me refería a hacer más financieramente.  Nosotros ofrendamos en nuestra iglesia, ayudamos a los que podemos, pero a veces pienso que debiéramos hacer más.  Sin embargo, a veces siento como que no invierto lo suficiente en la obra, hay algo más que quiero hacer.  Tanto mi esposa y yo trabajamos, tenemos una familia de cuatro hijos y el dinero necesario para cubrir los gastos mensuales en nuestra casa es bastante.   Aunque no somos ‘ricos’, damos gracias a Dios que nos nos falta nada y lo que nos pudiera faltar, Dios lo provee.  Tenemos comida, techo, ropa, zapatos, buenos automóviles y salimos cuando podemos con nuestros hijos de vacaciones.  ¿Qué tiene que ver esto con el título de este artículo?  Trataré de explicar en pocas palabras.

Después del terremoto tan horrible que azotó la nación caribeña de Haití hace un mes y medio, algunas personas comenzaron a buscar ‘razones’ por la que ocurrió el terremoto.  ¿Por qué Haití?  Muchas personas, mayormente religiosas, llegaron a la conclusión que Haití se lo merecía por su pecado y su maldad.  Un conocido tele-evangelista dijo que se debía a un pacto que hicieron los haitianos con el diablo hace más de 200 años atrás.  Gracias a Dios que muchos no siguieron ese camino condenatorio.  La mayoría del mundo, especialmente los cristianos, han aunado fuerzas para hacer algo por Haití, ayudar los necesitados en esa pobre nación caribeña.

En Haití no solamente murieron pecadores, murieron justos también con ellos.  Muchas vidas se perdieron y el dolor tocó familias enteras.  No debemos preguntarnos ¿Por qué? Sino que debemos preguntarnos ¿Para qué?  El terremoto muy bien pudo haber acontecido en Cuba, Republica Dominicana, Puerto Rico, Japón o cualquiera otra nación de la región o del mundo incluyendo la suya o la mía.  Entonces ¿Para qué?  Cuando hay gente en necesidad de agua, ropa, techo aHahhhHy comida, no es tiempo de acusar sino tiempo de ayudar. Es tiempo de extender una mano y hacer lo que muchos cristianos están haciendo, ayudar al prójimo.  Lo que hacemos hoy por otros, quizás mañana  otros lo tengan que hacer por nosotros.

Primeramente debemos mostrar “gracia y misericordia”.  La gracia no acusa, la gracia muestra misericordia. Nosotros que somos creyentes debemos no condenar ni comenzar a preguntar “porqué”, ni tampoco debemos pensar que los haitianos “se lo merecen” como si nosotros fuésemos más justos que ellos.  El amor incondicional que Dios ha mostrado por nosotros debe ser demostrado para con nuestros prójimos.  No condenemos, mostremos el amor de Dios a aquellos que se encuentran en necesidad.

Otra cosa que podemos hacer  es “orar.”  Siguiendo ese sentido de gracia que Dios ha puesto en nosotros corazones y ese amor por nuestro prójimo.  Oremos para que Dios ayude aquellos que están atravesando este momento tan difícil en su vida de manera que sus necesidades sean cubiertas y para que Dios les de las fuerzas tanto físicas como emocionales para lidiar con tan grade devastación.  Pero debemos orar mayormente para que aquellos que conocen a Dios, su fe no mengue sino que crezca aun ante la adversidad. Oremos para que los cristianos en Haití puedan ver a Dios aun en medio del dolor.  Oremos para que los nuestros hermano cristianos de esta nación caribeña puedan entender el verdadero significado de Romanos 8:28 “todas las cosas ayudan a bien a aquellos que aman a Dios, los que conforme a Su propósito han sido llamados.” Oremos también por los haitianos que aun no conocen a Dios.  Pidamos a Dios que se revele a sus vidas en medio de esta catástrofe tan horrible.  Oremos para que este incidente sirva para que, no pudiendo mirar a ninguna parte por ayuda porque todo está destruido y no hay quien ayude, que ellos puedan mirar a hacia arriba. Que los haitianos que no conocen a Dios puedan levantar sus ojos al cielo e “invocar el nombre del Señor” y hallar así la salvación que solo Dios puede darles por medio de Cristo.  Este es un momento de salvación para Haití y nuestras oraciones son importantes.

Otra cosa que podemos hacer es “dar”.  Dios ha abierto una puerta para que nosotros como cristianos podamos dar de lo que Dios nos ha dado a nosotros. Es tiempo de extender la mano y compartir con los haitianos que tanto lo necesitan.  A veces es fácil levantarnos y seguir con “nuestra vida de fe” sin acordarnos de aquellos que tienen necesidad.  Santiago nos dice que “la fe sin obras es muerta en sí misma”.

Santiago 2: 15 Y si un hermano o una hermana están desnudos y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,16  y alguno de vosotros les dice:  “Id en paz,  calentaos y saciaos”,  pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo,  ¿de qué aprovecha?17  Así también la fe,  si no tiene obras,  está completamente muerta.

De alguna manera Dios permite momentos como estos para que nosotros hagamos algo por los que lo necesitan.  Le invito a que nos unamos en esfuerzo con otros que ya lo han hecho y que nos propongamos en ser de ayuda y bendición a los haitianos que han sufrido este terremoto.  ¿Quién sabe si Dios ha permitido esto para probarnos a nosotros que tenemos un poco o bastante más que lo que tienen los haitianos en este momento? Cuántas veces hemos malgastado nuestro dinero invirtiendo en cosas que perecen. Invirtamos en el reino de Dios que el se agrada de aquellos que se acuerdan de los pobres.  Al principio de este escrito les dije como deseaba hacer algo más por la obra del Señor, quizás nunca pueda ir a Haití personalmente a ayudar aquella gente en su necesidad, quizás no pueda visitar la nación de Haití y alimentar los haitianos en persona, pero hay otra gente que puede hacerlo y lo está haciendo.  Les comentaba al comienzo de este articulo como deseaba hacer algo más por la obra de Dios.  Creo que esta es una buena oportunidad para hacerlo y le invito a que usted también lo haga. Mostremos la gracia y la misericordia de Dios, oremos por los haitianos cristianos y no cristianos que tanto lo necesitan pero hagamos algo más, ayudemos financieramente.  Pongamos nuestro ‘granito de arena’ en este importante esfuerzo de ayudar a los necesitados de Haití. Mostremos el verdadero amor de Cristo al amar a nuestros hermanos y amigos haitianos, pero no solo de labios sin con hechos. Amén.

Organizaciones Cristianas ayudando los Haitianos:

 

 

Una respuesta a “¿Por qué tembló la tierra en Haití?

  1. jmaf777

    febrero 23, 2010 at 9:34 PM

    Si. hermano, me ha sucedido con anterioridad, que aunque expresemos nuestro dolor por lo ocurrido a esos hermanos todos en esa nacion vecina, tenemos la tendencia a veces de ir a la causa del problema, que si fue por esto o por lo otro, o que si ese pueblo idolatra se lo merecia o no, como si nosotros estubieramos limpios ante el Senor, y creo que los que vivimos en US, sabemos perfectamente que no hay un pais donde se consuma mas droga q en el nuestro, mas asesinatos, violaciones, alcoholismo, aberraciones de todo tipo, pornografia al alcance de la mano de todos, incluyendo tristemente la de nuestros hijos, es decir, en mi peregrinaje he aprendido a dar gracias a Dios porque en esta ocasion no fue en mi ciudad, o en la que estan mis padres, no fue por el pago de nuestra iniquidad sino como parte del programa de los ultimos tiempos en que estas catastrofes se iran espaciando cada vez menos en tiempo pero no asi en devastacion, doy gracias a Dios por los hermanos cristianos que estan en cada una de estas ciudades dando un mensaje de salvacion y vida eterna, en vez de estar juzgando como el Dios soberano lleva a cabo sus planes y porque ha escojido su ciudad y no la de otros, unanosmos en oracion y ayuda a nuestros hermanos haitianos que fueron ellos los escojidos en esta oportunidad, oremos porque si somos nosotros los proximos puedan otros hacer lo que nosotros hicimos con ellos hoy, seamos el pueblo de Dios lampara en medio de tanta oscuridad.
    Dios los continue bendiciendo!!!

     

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